Una artista argentina de larga trayectoria y proyección nacional.
Mary, la Dulce -Mary Cardoso, en el DNI- comenzó a cantar arriba de un escenario cuando tenía trece años, en la ciudad de Nueve de Julio. Por entonces, en 1971, formaba un dúo con su hermano Hugo. «En realidad yo ya cantaba desde los ocho años, allá, en la localidad cordobesa de Hipólito Bouchard. Y desde entonces no paré», revela. Recuerda que cuando ella cantaba ya como solista, transitando por distintos conjuntos, la cumbia había pasado a segundo plano. Faltaba aún para el boom que vendría años después. Cuando cumple los 19 graba su primer disco, «Mary, la sensación del año», pero es recién en 1986, aproximadamente, cuando se la bautiza oficialmente como «Mary, la Dulce».«Es que ya se venía jugando con la idea -señala- porque siempre en las presentaciones en público, o en las charlas con los colegas, hacían alguna alusión a mi carácter, y la palabra ‘dulce’ siempre aparecía allí».
Durante toda su carrera no sólo ha llenado locales bailables. También fue galardonada con el importante premio musical ACE, años atrás, y ahora le han comunicado que estará ternada para los próximos premios «Carlos Gardel».
Ha recorrido todo el país, pero de verdad. Y en el frenético mundo de los shows ha llegado a hacer nueve (9) presentaciones en un mismo día, comenzando a la tarde y terminando al amanecer del día siguiente. Y durante largas temporadas el promedio era de cuatro presentaciones por noche,«No puedo resumir en una anécdota las muchísimas que tengo. Pero puedo mencionar que, por ejemplo, Beto Orlando es un artista que siempre he admirado. Bien, he tenido la oportunidad no sólo de estar en un mismo show, sino también de compartir escenario y cantar a dúo con él un tema. Fue emocionante». O recordar que en la entrega de los premios ACE, que entonces presentó Leonardo Simmons, «charlábamos de igual a igual con artistas a las que he admirado toda la vida. Estela Raval, por ejemplo, que decía ‘puedo continuar cantando porque la que sigue joven es mi garganta’. O con María Martha Serra Lima, Valeria Lynch y otros. Y estábamos todos allí, de igual a igual. A mí me parecía increíble, porque a muchos de ellos he admirado, repito, y los sigo admirando. E hice temas de ellos durante mis inicios» comenta.
Mary en los úlimos años viene incorporando tangos en sus shows y grabaciones, pese a que su perfil más conocido es la música tropical en general, y la cumbia -no la villera- en particular.«Es que siento al tango muy cerca mío», dice. «Primero, porque por una extensión natural de mi repertorio he abordado el bolero», dice, de los que ha grabado títulos como «Adoro», «Cenizas» o «Abismo». También le ha gustado entonar temas melódicos, baladas.«Y el tango está muy cerca del bolero y de la balada -agrega-. De manera que he ido incorpándolos en el repertorio, como «Tres años».
«Con Gilda empezamos juntas nuestras carreras. Ella pertenecía a otro circuito, de manera que nunca pudimos actuar juntas en un mismo escenario. Pero sé que opinaba muy bien de mí. ‘Mary sí que canta bien’, me han dicho que opinaba muchas veces sobre mí. Ella era muy buena persona y, por esas cosas, cuando mi carrera se desarrolló un poco más lento, ella empezó a surgir más fuerte y, desgraciadamente, murió trágicamente en pleno ascenso. Una pena» recierda la cantante. Mary cuenta que vez pasada transmitían por Crónica TV imágenes del santuario de Gilda, cuando advirtió que «entre los objetos que se veían había la foto de un poster mío allí». Fue una gran sorpresa, claro. Agrega que también conoció a Rodrigo. «El también la peleó desde abajo muchos años, hasta que llegó el momento de su consagración». También tiene un gran agradecimiento hacia Eleuterio Pigliapoco, al que ha admirado por su sencillez y por haber construido su fama sin haber tenido la difusión nacional que se le da actualmente a cualquier figura bailantera. «En uno de mis CDs, entre los agradecimientos, lo incluí. Tiempo después me presenté en Villa Cañás, y la viuda de Eleuterio me fue a invitar para que fuese a su casa y me agradeció esa mención de su marido en mi disco. Me dijo que era inusual y que otros colegas de su esposo no habían tenido ese gesto», dice.
Se la ve radiante y con ganas. Cuenta que ha bajado muchos kilos y que se cuida haciendo gimnasia todos los días y llevando adelante una dieta balanceada. «No se puede subir a un escenario y solamente cantar bien. Aprendí que también está el costado estético, que hace al show. Y, claro, también la salud, porque uno tiene otras energías cuando se mantiene en línea y en movimiento».
En el año 2006 lanza luego de varios años sin editar un disco, su nuevo trabajo discográfico bajo el nombre de "Gracias".
3) Hombre malo
4) Bolsita de carbón
5) Sexo fuerte
6) No me estes mintiendo
7) Chiquitón
8) Caramelito de menta
9) Tú me traes suerte
10) Si o no